La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) impulsa un proyecto de acompañamiento emocional a través de Epi, una perrita rescatada que actualmente forma parte de la Defensoría de los Derechos Universitarios y que ha ayudado a generar confianza entre estudiantes que buscan orientación, especialmente en casos relacionados con violencia de género. De acuerdo con personal de la Defensoría, la presencia de Epi contribuye a crear un ambiente más seguro y relajado para quienes llegan con temor o desconfianza. Su capacidad para interactuar con las personas y detectar estados emocionales ha sido clave para fortalecer la atención psicológica y jurídica que ofrece la institución. El proyecto surgió tras observar las habilidades sociales de la perrita, quien fue rescatada en el municipio de Epitacio Huerta, Michoacán. Posteriormente fue evaluada por especialistas en comportamiento animal, quienes confirmaron que cuenta con las características necesarias para desempeñar labores de apoyo emocional. La experiencia ha sido tan positiva que la UNAM analiza la posibilidad de crear en el futuro una Unidad Canina de Apoyo Emocional, con el objetivo de ampliar este tipo de acompañamiento dentro de la comunidad universitaria. Post navigation Festival samurái en Japón desafía al cambio climático tras mil años de historia Catálogo de Aztlán fortalece el legado del arte chicano en Bellas Artes