Estados Unidos enfrenta una creciente presión sobre sus finanzas públicas luego de que su deuda nacional superara los 40 billones de dólares durante los primeros 19 meses del segundo mandato de Donald Trump. El incremento ocurre pese a las promesas del presidente de reducir el gasto federal, contener los déficits y aplicar medidas para fortalecer la economía. El costo de mantener la deuda también ha aumentado, mientras los rendimientos de algunos bonos del gobierno estadunidense alcanzaron niveles no vistos en casi dos décadas. Ante este escenario, expertos en presupuesto advierten sobre una posible crisis fiscal que podría llevar al Congreso y a futuros gobiernos a considerar medidas políticamente impopulares, como aumentar impuestos o reducir programas de protección social, incluida la seguridad social. La situación se presenta mientras la economía estadunidense registra un crecimiento moderado: el empleo aumentó ligeramente y los precios avanzaron de manera contenida en las últimas semanas. La Reserva Federal señaló, sin embargo, que existe incertidumbre por los precios de la energía, la política y los conflictos internacionales, factores que serán considerados antes de su próxima decisión sobre las tasas de interés, prevista para el 15 y 16 de septiembre. Post navigation La política migratoria de Trump comienza a generar escasez de trabajadores en EU