Guillermo Ochoa con 40 años y el pelo todavía revuelto, acabara de bajar del avión que lo trajo de regreso desde Chipre ya que el arquero del AEL Limassol, cinco veces mundialista con México, piensa que todavía tiene una última función que dar, aunque su presencia genera una presión atmosférica para los jóvenes Raúl Rangel y Carlos Acevedo, quienes ahora no sólo tienen que detener el ataque de los rivales, sino también el avance de un jugador récord. Ochoa se perfila para ser suplente el sábado en la reinauguración del estadio Azteca, pero en la concentración del equipo mexicano, que ayer trabajó por segundo día en el Centro de Alto Rendimiento, no descartan la participación del arquero el martes en el cierre de la Fecha FIFA. Hay que recordar que las lesiones han afectado la planeación de Aguirre, incluidas las bajas definitivas de Marcel Ruiz y Luis Ángel Malagón, un referente simbólico para la nueva generación de arqueros que no termina de nacer. A menos de tres meses para la Copa del Mundo. Post navigation Toluca empata con Pachuca y sigue invicto; Santos suma otra victoria Grupo Frontera pone ritmo de cumbia norteña a himno de la Selección Mexicana de Futbol